Un SSD debería hacer que todo cargue en segundos. Si el tuyo rinde muy por debajo de lo que promete el fabricante, casi nunca es que venga malo: lo más común es que esté conectado donde no corresponde, que esté casi lleno o que el número de la caja se refiera a un escenario que no es el tuyo. Antes de reclamar la garantía, revisa estos puntos.
¿Qué velocidad es normal?
Mide con CrystalDiskMark (gratuito), prueba SEQ1M Q8T1 (lectura secuencial), y compara:
| Tipo de SSD | Lectura secuencial esperada |
|---|---|
| SSD SATA de 2,5" o M.2 SATA | 500–560 MB/s |
| NVMe PCIe 3.0 | 1.800–3.500 MB/s |
| NVMe PCIe 4.0 | 3.500–7.400 MB/s |
| NVMe PCIe 5.0 | 10.000 MB/s o más |
Si un NVMe marca cerca de 550 MB/s, es una señal clarísima: está funcionando como si fuera SATA (ver más abajo). Ojo: la prueba de lectura aleatoria (RND4K Q1T1) siempre marca valores bajos, entre 40 y 90 MB/s, incluso en discos muy buenos. Eso es normal.
Causa 1: el slot M.2 no es el correcto
Muchas placas madre tienen varios slots M.2, y no todos son iguales:
- Algunos slots solo aceptan SATA: un NVMe ahí no funciona o queda limitado.
- Otros van conectados al chipset en vez de al procesador, o a una generación de PCIe más antigua (por ejemplo, un NVMe PCIe 4.0 en un slot PCIe 3.0 rinde como máximo unos 3.500 MB/s).
- En algunas placas, usar ciertos puertos SATA o un segundo slot M.2 reduce los carriles del primero.
La tabla de "almacenamiento" del manual de tu placa dice exactamente qué soporta cada slot. Mueve el SSD al slot principal (normalmente el más cercano al procesador).
Causa 2: el disco está casi lleno
Los SSD necesitan espacio libre para trabajar rápido. Sobre 80–85% de uso, el rendimiento de escritura cae notoriamente. Libera espacio o mueve juegos y archivos grandes a otro disco.
Causa 3: se agota la caché SLC (lento solo en copias grandes)
Casi todos los SSD de consumo escriben primero en una zona rápida (caché SLC) de algunas decenas de GB. Si copias un archivo grande, los primeros GB vuelan y después la velocidad cae, a veces a 100–500 MB/s en discos QLC o sin memoria DRAM. No es una falla: es cómo está diseñado el disco. Si haces copias grandes seguido, la solución es un SSD TLC con DRAM.
Causa 4: temperatura
Los NVMe rápidos se frenan solos sobre 70–80 °C (thermal throttling). Pasa sobre todo en notebooks y en placas sin disipador para el M.2. Revisa la temperatura con CrystalDiskInfo o el agente de ATLAS durante una copia larga. Si sube sin parar y la velocidad cae, ponle un disipador M.2 (muchas placas traen uno) o mejora el flujo de aire.
Causa 5: configuración de BIOS y Windows
- Modo SATA en AHCI, no IDE. Afecta a los SSD SATA. Ojo: cambiarlo con Windows ya instalado puede impedir que arranque; investiga antes de tocarlo.
- TRIM activado: en una terminal,
fsutil behavior query DisableDeleteNotifydebe responder= 0. Si dice 1, actívalo confsutil behavior set DisableDeleteNotify 0. - Firmware del SSD actualizado con la herramienta del fabricante (Samsung Magician, WD Dashboard, Crucial Storage Executive, etc.). Algunas actualizaciones corrigen caídas de rendimiento.
- Plan de energía: en modo de ahorro, algunos equipos limitan el disco.
Cuándo sí es el disco
Si el SSD está en el slot correcto, con espacio libre y temperatura normal, y aun así rinde muy por debajo, revisa su salud SMART: un SSD con muchos errores o con el desgaste al límite se pone lento antes de fallar. Revisa nuestra guía sobre errores S.M.A.R.T..
Cómo te ayuda ATLAS
El agente de ATLAS detecta el tipo de disco, cómo está conectado, su temperatura y su salud SMART, y te dice si la velocidad que ves es normal para tu modelo o si hay algo que corregir.